Básicamente, un capacitor en su expresión más simple, está formado por dos placas metálicas enfrentadas y separadas entre sí por una mínima distancia, y un dieléctrico, que se define como el material no conductor de la electricidad que se encuentra entre dichas placas.
Conocer de qué están hechos y cómo están construidos los capacitores electrolíticos, nos ayudará a comprender por qué fallan y a saber cómo detectarlos en su estado crítico de vejez o sequedad.