Las políticas de sistema son una herramienta de Windows 95 que permite implementar una serie de restricciones en su entorno tal como permitir la ejecución de sólo un grupo de programas, desactivar el acceso al Panel de Control, desactivar el acceso al Entorno de Red, a unidades de disco, etc., todo ello con el objetivo de proteger al sistema de modificaciones y mantener un entorno estándar.
Las restricciones se pueden definir para un usuario en particular o para un grupo de usuarios según convenga.
Esto facilita el trabajo de los encargados de los centros de cómputo así como los administradores de red o encargados de instalar los programas adquiridos legalmente por sus empresas ya que reduce los riesgos de instalar programas no autorizados, perder información, introducir archivos infectados o activar algún virus además de permitir restringir los programas que se pueden ejecutar.