Si alguna vez has compartido una computadora en casa o la oficina, probablemente habrás escuchado de algunos inconvenientes que esto trae.
Compartir un ordenador significaba que otros podían ver tus archivos, instalar juegos o software que tú no querías, o cambiarte la configuración.
Olvídate de esos problemas. Aprende cómo Microsoft Windows XP ofrece espacio para todos, sin sacrificar privacidad o control.