Si tienes problemas para ejecutar una nueva aplicación, prueba uno de los siguientes cuatro pasos, uno de ellos debería funcionar.
1. Asigna a la aplicación más memoria. Empieza agregando un 25 % más a la memoria mínima y recomendada para el programa.
Selecciona la aplicación en Finder y elige File/ Get Info para cambiar la configuración de la memoria.
2. Envía a la basura el archivo de preferencias del programa y reinicia tu Mac, ejecuta el programa nuevamente y vuelve a elegir las preferencias.
3. Borra la aplicación, incluyendo las extensiones, paneles de control y preferencias. Luego reinicia tu Mac y reinstala la aplicación.
4. Cuando todo lo demás falle, intenta reinstalando el software de sistema.