Es indudable que como cualquier otro objeto al que damos uso, de vez en cuando es necesario también, limpiar el ratón.
He aquí el modo más sencillo de hacerlo:
1- Dale la vuelta y desenrosca la pequeña tapa circular del centro, la que tiene el agujero.
2- Extrae la bola y observa los diminutos rodillos que hay dentro. Es muy probable que tengan una acumulación de residuos que tendrás que quitar con cuidado para que no caigan dentro del ratón.
3- Lo ideal es quitar la suciedad con un trozo de papel tipo folio o con la uña, pero no con un pañuelo de papel pues éste deja pelusa.
Verás como el ratón se desliza mejor tras la limpieza.